En nuestra práctica profesional encontramos con frecuencia conflictos cuyo origen está en haber firmado un documento sin comprender plenamente sus consecuencias jurídicas.

Contratos de arrendamiento, compraventas, préstamos hipotecarios, acuerdos de financiación o prestaciones de servicios comparten una característica esencial: generan derechos y obligaciones que vinculan jurídicamente a quienes los suscriben. Sin embargo, todavía existe la creencia de que las condiciones contractuales presentadas por una empresa, inmobiliaria o entidad financiera deben aceptarse tal y como aparecen redactadas. Y no siempre es así.

¿Estamos obligados a aceptar todas las condiciones?

El Código Civil reconoce la libertad de las partes para establecer sus pactos y condiciones, dentro de los límites legales. Por tanto, muchas cláusulas pueden revisarse, discutirse y negociarse antes de su firma, aunque existen contratos y disposiciones legales que limitan esa posibilidad.

Conviene prestar especial atención a:

  • Obligaciones económicas: importes, intereses, gastos y penalizaciones.
  • Duración y resolución: plazos, desistimiento y terminación anticipada.
  • Responsabilidades y garantías: incumplimientos, indemnizaciones y distribución de riesgos.
  • Cláusulas particulares: condiciones que puedan generar desequilibrios o consecuencias imprevistas.

¿Y si el contrato se firma ante notario?

La intervención notarial proporciona importantes garantías de legalidad y seguridad jurídica, pero no sustituye necesariamente el asesoramiento independiente de un abogado que examine el documento atendiendo a los intereses particulares de quien va a firmarlo. La revisión previa de una escritura de compraventa, préstamo hipotecario u otro negocio jurídico permite identificar riesgos y comprobar que las condiciones reflejan lo verdaderamente acordado.

El asesoramiento jurídico comienza antes del conflicto

La intervención de un abogado no se limita a resolver controversias. También comprende la elaboración, revisión y negociación de contratos, proponiendo modificaciones que protejan adecuadamente los intereses de las partes. En este ámbito, contar con abogados especializados en Derecho Civil en Madrid puede ayudar a identificar riesgos jurídicos antes de asumir obligaciones contractuales.

En RPV Abogados otorgamos especial importancia a esta labor preventiva, porque las consecuencias de una obligación contractual pueden prolongarse durante años y afectar significativamente al patrimonio y los derechos de quienes la suscriben.

Alfredo Reigosa

ALFREDO REIGOSA GARCÍA

Socio en RPV Abogados.
Director del Departamento de Derecho Civil.

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