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Recientemente, desde nuestro estudio nos hemos encontrado ante una serie de asuntos que comparten un denominador común, materia de seguros del hogar y un mismo patrón en la respuesta negativa por parte de la aseguradora.

Se trata de escenarios en los que el titular del seguro, se encuentra ante un siniestro o avería en su hogar que en principio, según su parecer y hasta donde conoce de su contrato, debería contar con cobertura por parte de su compañía. La respuesta sin embargo es negativa, compartiendo además un mismo procedimiento: dar traslado al perito para que éste, en virtud de una serie de tecnicismos, responda negativamente. Es más aún, incluso las respuestas escritas por parte de las aseguradoras, suelen ser estandarizadas sin entrar a valorar el objeto concreto. Sírvanos de ejemplo:

“Tras analizar la información de que disponemos, puede consultar su póliza donde podrá comprobar que, a pesar de las múltiples garantías contempladas en su seguro, no existe ninguna que ampare su solicitud de cobertura”.

Esto no significa que siempre suceda, pero se revela cada vez más como una práctica habitual. Una simple resolución estandarizada capaz de disuadir al titular del seguro. Sin embargo, siempre recomendamos que ante este tipo de síntomas, no nos conformemos, el contrato de seguro es claro, ofrece generalmente un contenido que es el que hay que conocer:

  1. Escenarios asegurados.
  2. Requisitos dentro del escenario asegurado.
  3. Supuestos de exclusión.

No importa que la respuesta sea negativa, que ésta venga revestida de una aparente autoridad por ser confirmada por el técnico que trabaja para la aseguradora, lo cierto es que, como en todo contrato, sus términos aunque pueden ser interpretados, particularmente en estos casos, suelen ser tajantes, en tanto en cuanto, si mi siniestro o avería se encuadra en la póliza descrita; presenta los requisitos establecidos; y no le son de aplicación las excepciones, es deducible que una simple respuesta negativa, de momento, ya no debe ser suficiente.

Desde luego que esto no es siempre tan sencillo de descifrar, especialmente cuando el lenguaje empleado es sumamente técnico y/o jurídico, siendo por ello que recomendamos que llegado el caso, consulten con un abogado especializado cuya labor, no siempre es estrictamente judicial, sino que además ofrece coberturas de asesoramiento y prevención, permitiendo en estos casos que las aseguradoras cumplan finalmente con lo que se ha contratado y se les está pagando.

Por último, recordarles a nuestros lectores, que las pólizas se dividen en tres modalidades: básica, media y completa, pero ni siquiera esta última está libre de exclusiones y es que existe una serie de escenarios que generalmente no cubrirá nuestro seguro de hogar, por consiguiente, todos los demás y, en atención a nuestra modalidad, podrían estar garantizados.

Estos son:

  1. Los gastos de desatascado de tuberías.
  2. Los daños por instalaciones en mal estado. Falta de mantenimiento o por la antigüedad de los materiales.
  3. Los daños eléctricos. Los que afecten abombillas, lámparas, halógenos, fluorescentes o similares.
  4. Las roturas accidentales, salvo que hayas contratado complementos adicionales como sucede con los seguros de hogar de Todo Riesgo Accidental, capaces de asegurar útiles cotidianos como la pantalla del Smartphone o unas gafas.
  5. El hurto fuera de la vivienda, no obstante, algunas aseguradoras reconozcan compensación si se utilizan los datos de tu tarjeta de forma ilegal, o que su póliza incluya los atracos en la vía pública.
  6. El robo de joyas y dinero en metálico. Toda póliza que se precie, indemniza si hay un robo (el hurto no está incluido en todas), sin embargo, en caso de sustracción de joyas o dinero en metálico muchas compañías asumirán los gastos solo si estas se encuentran en una caja de seguridad.
  7. Los bienes situados al aire libre. Normalmente no responderá por los daños del mobiliario del jardínpor fenómenos meteorológicos o el robo de bienes en dependencias al aire libre.
  8. Los daños en el interior causados por fenómenos meteorológicos. Al dejar la puerta o la ventana abierta, por ejemplo.
  9. Los daños por viento o lluvia de intensidad moderada. En caso de que los daños se produzcan por fenómenos relacionados con fuertes lluvias o vientos, la aseguradora se hará cargo de los desperfectos, peropuede negarse si la intensidad no alcanza unos mínimos, que pueden corroborarse con un parte meteorológico.
  10. Los accidentes de fumador, incluso cuando se han dejado objetos cerca de una fuente de calor, el seguro de hogar no te cubrirási acaban dañados.

RPV Abogados se caracteriza por estudiar cada caso a través de abogados plenamente cualificados y que atienden a las necesidades particulares de cada cliente.

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